Como elegir una buena sabana de verano.

Como elegir una buena sabana de verano.

Consejos para escoger las mejores sábanas de verano

Enunciar que existen diferencias entre las sábanas de verano y las de invierno es algo lógico. Nadie lleva una chaqueta en el los meses de Julio y Agosto por la misma razón que no coloca en su cama un juego de sábanas de pirineo.

Aunque dejando a un lado diferencias tan evidentes existen otros matices que con frecuencia no se tienen tan claros a la hora de escoger las sábanas de verano y que es conveniente tener en cuenta.

A continuación te exponemos una serie de consejos para ayudar a escoger las mejores sábanas de verano para tu cama y que puedas dormir con la mayor sensación de frescor y la mejor higiene.

Los materiales importan

El primer punto de vista que hay que tener en cuenta cuando se compran sábanas de verano es el material en el que están fabricadas. Es muy importante que desempeñe con determinadas condiciones:

  • Que sea muy transpirable
  • Que tenga un tacto suave y fresco
  • Que sea higiénico

Estos son los materiales que mejor cumplen con este cometido y que, por tanto, son los más indicados para las sábanas de verano:

  • Algodón: Sin duda alguna es el tejido más recomendado. El algodón cien por cien es el material más transpirable y además el que mejor protege de hongos y otras infecciones. Es suave con la piel y muy respetuoso con las alergias. Además, seca muy rápido.

El inconveniente del algodón es que cuando es el único elemento de la sábana puede hacer que esta se vuelva un poco delicada a la hora de lavarse. El agua deberá e ser fría o no superar los cuarenta grados y no se recomienda utilizar secadora porque tiene una gran tendencia a encogerse.

También hay que tener cuidado con las arrugas, ya que el algodón se arruga mucho y con gran facilidad. Al secarse al sol también puede perder color, por lo que no se recomienda que le dé directamente.

  • Lino: El lino es un material más resistente que el algodón, pero sin perder ligereza y suavidad. No en vano es uno de los materiales más antiguos utilizados para la fabricación de sábanas. Ya en el Egipto Antiguo se utilizaba el lino para envolver a los difuntos y como ropa de cama.

Los colores no se alteran con facilidad y es muy higiénico ya que tiene la propiedad de eliminar los olores, lo que lo hace perfecto para camas de niños y de adultos. Es además perfecto para las personas con alergias porque no permite la proliferación de ácaros.

El principal inconveniente del lino es su precio, bastante más elevado que el de las sábanas de algodón o de otros materiales.

  • Tergal: Aunque ya no es tan popular como hace unas décadas muchas personas siguen utilizando las sábanas de tergal porque si se cuelgan bien para secar y se doblan con cuidado no necesitan siquiera de una plancha. Esto las hace muy cómodas aunque son menos frescas y ligeras que las de algodón.
  • Mezcla: Las sábanas de algodón con tejido sintético son quizás las más vendidas actualmente ya que si bien no son tan frescas como las de algodón o las de lino son mucho más baratas y no se arrugan tanto facilitando mucho la vida. Por suerte, los tejidos sintéticos están mejorando mucho en los últimos años y cada vez imitan mejor las propiedades del algodón, consiguiendo muchas de sus ventajas y mejorando algunos de sus inconvenientes.

En algunas ocasiones no se trata tanto de los materiales de los que esté hecha la sábana como de la calidad de los mismos. Por ejemplo, entre unas sábanas de algodón de pocos hilos y baja calidad y unas sábanas de mezcla al 50% pero con un tejido acrílico de alta calidad seguramente sea preferible esta segunda opción. El poliéster de última generación no tiene nada que ver con el de hace unas décadas y es fácil comprobarlo.

Extremar la higiene te ayudará a sentirte fresco

Las sábanas de verano deben de cambiarse con más frecuencia que las de invierno. Uno de los motivos es la higiene, ya que incluso escogiendo sábanas muy frescas las posibilidades de sudar son mayores durante la época estival. A nadie le apetece meterse en una cama con sábanas que huelen a sudor.

Las sábanas limpias dan una mayor sensación de frescor, simplemente su olor a limpio hace que psicológicamente se perciban de una manera mucho más positiva, lo que en verano equivale a frescor.

En las almohadas se acumula grasa del sudor y del pelo, por eso es conveniente que de vez en cuando se laven las fundas con algún jabón desengrasante. Esta tela tiene que soportar una absorción mayor que el resto de las sábanas de la cama, por eso conviene mimarlas.

La almohada también se debe de lavar para que mantenga su frescura, colocándole una funda protectora anterior a la funda del juego de sábanas. Así, no importará cuánto se sude, la almohada no se ensuciará con facilidad.